Audio:
 |
Bendice
al Señor, alma mía,
que todo mi ser bendiga a su santo
Nombre;
bendice al Señor, alma
mía,
y nunca olvides sus beneficios.
El perdona todas tus culpas
y cura todas tus dolencias;
rescata tu vida del sepulcro,
te corona de amor y de ternura.
El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
No nos trata según nuestros pecados
ni nos paga conforme a nuestras culpas.
Cuanto dista el oriente del occidente,
así aparta de nosotros nuestros pecados.
Como un padre cariñoso con sus
hijos,
así es cariñoso el Señor con sus fieles. |
Do.VIII-B |