Que lo diga el pueblo de Israel:
¡es eterno su amor!
Que lo digan los que temen al Señor
¡es eterno su amor!
La piedra que desecharon
los constructores
es ahora la piedra angular.
Esto ha sido hecho por el Señor
y es admirable a nuestros ojos.
Este es el día que hizo el
Señor:
alegrémonos y regocijémonos en él.
Sálvanos, Señor, asegúranos
la prosperidad.
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
Nosotros los bendecimos desde la Casa del Señor:
el Señor es Dios, y Él nos ilumina. |